Este Policy Brief plantea recomendaciones para orientar las estrategias y políticas pesqueras alimentarias hacia un escenario en el que la pesca no solo sea sostenible, sino también más justa y adaptada a la creciente incertidumbre climática.
Las propuestas han sido elaboradas por Alimentta junto a diversas voces del sector pesquero, y se organizan en torno a cuatro medidas:
1. Adoptar un modelo de cogobernanza y gestión pesquera multisectorial, inclusiva y transparente
- Integrar al sector primario en la generación de información, con canales de comunicación bidireccionales y mecanismos de retroalimentación efectivos.
- Asegurar transversalidad institucional entre pesca, alimentación, consumo, asuntos sociales, transición ecológica y desarrollo rural para evitar vacíos o solapamientos normativos.
- Crear comités de cogestión por caladero y especie, con apoyo de evidencia científica independiente.
- Detectar y corregir deficiencias normativas con procesos participativos; simplificar y alinear marcos nacionales, europeos y locales.
- Establecer grupos intersectoriales regionales que informen periódicamente a los comités de gestión.
- Garantizar representación proporcionada de cofradías, marisqueo, organizaciones pesqueras, asociaciones de mujeres y migrantes, pymes, empresas de comercialización, consumidores y ONG ambientalistas, en los canales de interlocución con las administraciones.
- Implementar programas de igualdad de género con presencia en órganos de decisión, medidas de conciliación y apoyo al relevo generacional.
2. Promover prácticas pesqueras de bajo impacto ambiental codiseñadas con el sector pesquero
- Actualizar regulaciones obsoletas (p. ej., vedas) según la mejor evidencia sobre ciclos biológicos y distribución espacial.
- Ajustar normas pensadas para la pesca industrial cuando perjudiquen a la pequeña escala.
- Evaluar tecnologías estandarizadas en contextos locales; incluir soluciones con base en la naturaleza desarrolladas por las comunidades; crear un comité de evaluación mixto.
- Codiseñar, probar y ajustar innovaciones de bajo impacto, bajo coste y alto rendimiento mediante cocreación e investigación-acción con el sector pesquero.
- Garantizar acceso equitativo a mejoras tecnológicas: aplicaciones digitales abiertas públicas e instrumentos financieros para grupos vulnerables, evitando la maladaptación.
- Integrar marcos de gestión pesquera con marcos ambientales y laborales para avanzar hacia la gestión ecosistémica.
3. Impulsar circuitos locales de comercialización y la relocalización del sistema alimentario
- Promover consumo de especies locales abundantes y sostenibles para diversificar la dieta y aliviar presiones sobre especies sobreexplotadas.
- Apoyar cooperativas de producción, transformación y distribución, incluidos centros logísticos pesqueros, para mejorar la logística y el acceso a mercados.
- Fortalecer el control comunitario sobre extracción, distribución y gestión de recursos.
- Reducir costes de transformación mediante infraestructuras compartidas (obradores, lonjas adaptadas, cámaras frigoríficas comunitarias).
- Reforzar pescaderías de barrio y mercados locales especialistas en producto local, con apoyo a comercialización, financiación y formación.
- Reorientar la compra pública (escuelas, hospitales y otras instituciones) hacia productos de proximidad, sostenibles y de temporada.
- Facilitar la incorporación de producto local en hoteles, restaurantes y catering; crear un sello para establecimientos con oferta de pesca sostenible de cercanía.
- Incluir la distribución y comercialización en espacios de codecisión y gobernanza.
Reforzar la custodia alimentaria y el cumplimiento normativo
- Reforzar la vigilancia y el control costero con más personal y tecnología (drones, sensores, trazabilidad digital) y mejor coordinación autonómica y estatal.
- Impulsar la vigilancia comunitaria mediante derechos a largo plazo y acuerdos de cogestión.
- Mejorar la trazabilidad y transparencia en toda la cadena con sistemas digitales abiertos, desde la captura hasta el consumo.
- Regular y monitorizar la pesca recreativa con registros obligatorios, límites de captura, declaración electrónica y campañas de concienciación.
- Combatir el furtivismo y redes ilegales mediante la cooperación entre inspección, guardacostas y autoridades locales.
- Fomentar la corresponsabilidad mediante certificaciones participativas y autorregulación del sector profesional y sus asociaciones.
- Realizar campañas de sensibilización para visibilizar impactos de la pesca ilegal y revalorizar la pesca artesanal y sostenible.
